En el desierto la prioridad es resistir los cambios metereológicos, los efectos de la deshidratación y
facilitar las labores de los equipos de búsqueda y rescate que tendrán que desplazarse a zonal
lejanas y de difícil acceso.
Los desiertos suelen ser vastas extensiones de arena, secas y áridas, calurosas de día y frías de
noche, donde la temperatura puede variar hasta 30 ºC en 12 horas y donde la supervivencia es un
problema de primera magnitud. Son esenciales la información precisa así como equipamiento
adecuado para el éxito de las labores de búsqueda y rescate.